martes, 30 de septiembre de 2014


Soy lo que callo, no lo que digo
Aparento ser normal aunque me sienta diferente
Faltan personas, sobra gente
Harto de fingir que las cosas no me importan lo suficiente
Mamá decía siempre ‘el putas’, no me gusta así
Sonaba machista cuando en realidad nunca lo fui
Por ella más que por ninguna
¿Por qué hablará así de una mujer, habiendo salido de una?
Y las palabras de mi madre son mi biblia
Y quiero sentir de nuevo el orgullo de mi familia

He soportado solo cargas, mierdas, dudas
Cierto, siempre me ha costao’ pedir ayuda
Me alejo si con los demás me siento raro
Cierro los ojos para verlo to’ más claro.






Di el mínimo esfuerzo en parecer lo que no soy
El sol sale igualmente aunque bajes la persiana
La vida me abrió todas sus puertas
Pero me quedé fumando en la ventana
Se me estaba olvidando el amor
Se me olvidaron los colores por hacer el cabrón
Pero ya está, no es que no agradezca lo que tengo
Que siempre me centré más en aquello que me falta
Tú, piel de gallina, yo, leyéndote en braille
Mayo, las pequeñas cosas, carmín en el cuello
Cuidar de mi agua sin que me lo bailen, vaya
Quieren verte bien pero nunca mejor que ellos
Los principios bonitos, los finales sumamente tristes
Mi vida no tuvo protagonista
Pleas, nacionalízame en tus pechos, baby
Que me siento extranjero hasta en mi propio país.



Yo, soy lo que digo, nada me callo 
Mil problemas, mil fallos
Madre: quiero verte sonreír
Padre: eres un ejemplo para mí
Por los cuatro que se fueron, que brillan arriba
Hablando vidas fui cerrando heridas
Soñando el cielo y ya no hay hueco
Morimos solos, polvo fuimos, polvo seremos
Duelen más las mentiras que el lecho
Más por necesidad que por capricho
Rodeando el nicho, recuerdo fechas
En tu habitación del hospital, leyendo la ficha
No sería feliz solo con dinero
No quiero dinero pa’ gastarlo solo
Enciendo uno mientras sales de la ducha
No sabría que hacer sin mi ragazza.


Yo no me esfuerzo en seguir al rebaño
Te vas a dar cuenta con los años
Yo no hago daño, fui un hijoputa
De madre santa, de vida loca
Hoy estoy con Sandra
Fuck, la vida entre tus dos sí se ve mejor
No me cambio por nadie
Para vosotros todo ese rencor
Que se vive en este país cuando le va bien a alguien
Y yo pidiéndote otro chance
No sé si lo merezco, si lo mereces
Me quitas tanto como me pones
No fuerzo el amor, menos la pose
Envidiosos hablan shit y yo loco por ti
¿Cuándo te darás cuenta que no hay más aquí?
Tú gritándome por no sé qué
Yo fumando en la terraza, esperando un ‘bésame’.

lunes, 4 de agosto de 2014

Precioso:

Yo sólo quiero
que me limpies la cara de tristeza, 
que te bebas mi llanto
y me cojas la mano con cuidado 
como cuando empezamos
a desconocernos.

Yo sólo quiero
que me borres del mapa
y me señales siempre a tu lado,
que me digas que encontrarme
ha sido una suerte
y me invites a seguir
plantando tréboles.

Yo sólo quiero
que me escondas los relojes
y te olvides de parar el tiempo,
que salgas de trabajar
y caigas rendida en mi cama,
que me mires como antes
como cuando aún
no éramos
de nadie.

Yo sólo quiero
quitarme esta capa de existencia, 
que me pesa y me cubre,
que me remueve y me paraliza,
una capa de vida
que me mata.

Yo sólo quiero vivir sin saber
que voy a perderte,
vivir sin saberte,
saber que vivir
es morir lentamente.

No pido tanto
sólo quiero querer
querer sola quiero
sin temer al pasado,
temer sin querer
y amarte los miedos.

A fin de cuentas,
sólo quiero morir contigo,
que seas mi capa y me recuerdes que la existencia 
no es una carga
si eres tú quien me cubre por las mañanas.

Loreto

Hay días que sientes que estás en un pozo sin fondo,
que todo tu mundo está en una caída libre
y que
nadie
vendrá
a
salvarte.

Hay días,
noches,
semanas o años
que no encuentras luz.
Que necesitas salir,
correr,
estar con alguien que te coja la mano y te acaricie.

Momentos en los que parpadea la luz de turbulencias
y no encuentras la salida de emergencia.
Te falta el aire,
las fuerzas.

Te acorrala el miedo.

Y tú sólo quieres salir corriendo.

Existen las mañanas que quieres seguir durmiendo

para dejar de soñar por un rato.

Noches en las que necesitas dormir

y las sábanas son sólo otra tela que te ahoga.

(El mundo y sus sogas con forma de pañuelo)

Ojalá alguien entienda algún día este desorden de letras,

este desastre de vida,

esta locura de persona.

Ojalá algún día estés aquí cuando siento todo el peso 

de este mundo encima de mis hombros,

y quieras salir corriendo.

Conmigo.

martes, 29 de julio de 2014

Leyendo tu columna vertebral en braille, concédeme este baile.
Se me atraganta el odio y el aire, soy lo que no quiere nadie.
Voy a intentarlo hasta que reviente, últimamente nada me parece suficiente.
En sus ojos me veo diferente, con las maletas echas por si vienes.
Haciendo girar el mundo con tus manos, la llamo,no hablo, su voz no ha cambiado.
Mis piernas están temblando, entre la niebla soy el lobo aullando. Ya me se la caída de memoria.
Dime que vas a estar abajo cuando caiga, dime que vas a estar arriba cuando lo consiga,
Firmado tu loco suicida.
Limpiando mis ojos con tus lágrimas, lo que fácil llega fácil se va.
Dime, ¿es bueno echar en falta? Por tus piernas frías en mi cama.
Cuando no me quieras te haré falta, tirar piedras a tu ventana.
Salir de mi rutina meterme en la suya, deshacerla como pentagramas en tu espalda...

lunes, 21 de julio de 2014

Mentiras

Podría darte mil razones. Pasarme horas y horas hablando. Jurarte que ya no. Que ya no te busco. Que ya no te espero todas las noches con la cama medio llena y la boca medio vacía. Que ya he dejado de pensarte y que jamás volveré a imaginarme un domingo contigo. Que ya no es a ti a quien escribo. Podría decirte que anoche no me calé hasta los huesos en tu portal, juntando valor para tocar el timbre, y que no te llamé 27 veces al teléfono solo para escucharte decir "¿Dígame?" una vez más y colgar. Que no llevo tres semanas con las maletas hechas esperando a que vengas y me pidas que nos escapemos. Que por fin olvidé las ganas de sentir tu boca en mi cuello y esa extraña pareja perfecta que forma tu pelo con mis dedos. Que las 7 letras que escriben tu nombre se perdieron entre el gentío que abarrota Madrid estos días, y que tus ojos se fueron con el último atardecer del otoño. Pero, seamos sinceros, ¿de qué serviría mentirte?

La letra de una declaración de amor


Tengo que confesarte que este no es el texto que tenía pensado escribirte, que me lo estoy sacando de la manga así como a ti no logro sacarte de la cabeza. Y es que me has llamado y yo te he dicho que estaba a punto de escribirte algo y tu me has enviado esta canción. Y de repente no existía fondo más perfecto para dejarme llevar, así que aquí me tienes, tumbada en la cama pensando en cunado estaba tumbada junto a ti. El otro texto, seguramente, se lo recite directamente a tus oídos. Y es que debes saber que no pienso cumplir ni tan solo uno de los puntos del contrato que firmamos. Pues lo único que serviría para firmar un contrato entre tu y yo sería hacerlo con los ojos cerrados y hoy no puedo dejar de mirarte, ya lo he intentado, créeme. Y no sirve de nada, ¿para que ponerle límites a lo que no está escrito? Por eso no escribo tu nombre, y no por otro motivo. Tu eres real, algo a lo que ya me había desacostumbrado, tu eres de carne y hueso, y versos, cuando es mi lengua la que recorre tu cuerpo. A ti no te quiero inmortalizar en unas cuantas palabras bonitas, a ti, te quiero matar pintándote sonrisas cada madrugada deseándote las buenas noches, los buenos días, las buenas tardes. Y es que, ¿para que ponerle una etiqueta a esto? Si no es que no tenga precio, es que por la parte que me toca, jamás intentaría venderlo. Me quedo contigo, tienes que saberlo, te guste o no. Y esta vez no habrá promesas, no habrá mañanas, no habrá absurdos contratos de silencio, dónde, como mucho, llegarían a colarse de puntillas nuestros miedos. Y ya me encargaría yo de asustarlos a ellos. Por ahora, tómate esto como la letra pequeña de la declaración entre paréntesis que nunca te escribiré, que jamás te grabaré. Esa si la he firmado unas cuantas veces, pero solo puedes escucharla tu, solo puedes entenderla tu.


Tengo que confesarte que este no es el texto que tenía pensado escribirte, que me lo estoy sacando de la manga así como a ti no logro sacarte de la cabeza. Y es que me has llamado y yo te he dicho que estaba a punto de escribirte algo y tu me has enviado esta canción. Y de repente no existía fondo más perfecto para dejarme llevar, así que aquí me tienes, tumbada en la cama pensando en cunado estaba tumbada junto a ti. El otro texto, seguramente, se lo recite directamente a tus oídos. Y es que debes saber que no pienso cumplir ni tan solo uno de los puntos del contrato que firmamos. Pues lo único que serviría para firmar un contrato entre tu y yo sería hacerlo con los ojos cerrados y hoy no puedo dejar de mirarte, ya lo he intentado, créeme. Y no sirve de nada, ¿para que ponerle límites a lo que no está escrito? Por eso no escribo tu nombre, y no por otro motivo. Tu eres real, algo a lo que ya me había desacostumbrado, tu eres de carne y hueso, y versos, cuando es mi lengua la que recorre tu cuerpo. A ti no te quiero inmortalizar en unas cuantas palabras bonitas, a ti, te quiero matar pintándote sonrisas cada madrugada deseándote las buenas noches, los buenos días, las buenas tardes. Y es que, ¿para que ponerle una etiqueta a esto? Si no es que no tenga precio, es que por la parte que me toca, jamás intentaría venderlo. Me quedo contigo, tienes que saberlo, te guste o no. Y esta vez no habrá promesas, no habrá mañanas, no habrá absurdos contratos de silencio, dónde, como mucho, llegarían a colarse de puntillas nuestros miedos. Y ya me encargaría yo de asustarlos a ellos. Por ahora, tómate esto como la letra pequeña de la declaración entre paréntesis que nunca te escribiré, que jamás te grabaré. Esa si la he firmado unas cuantas veces, pero solo puedes escucharla tu, solo puedes entenderla tu.